martes, 20 de febrero de 2007

Algo para compartir.....


Todo lo que hay que saber sobre cómo vivir, qué hacer y cómo debo ser lo aprendí en el jardín de infantes.
La sabiduría no estaba en la cima de la montaña de la Universidad, sino en el arenero. Estas son las cosas que aprendí:
Compártelo todo.
Juega limpio.
No le pegues a la gente.
Vuelve a poner las cosas donde las encontraste.
Limpia siempre lo que ensucies.
No te lleves lo que no es tuyo.
Pide perdón cuando lastimes a alguien.
Lávate las manos antes de comer.
Sonrójate.
Vive una vida equilibrada:
aprende algo, piensa en algo, dibuja y pinta y canta y baila y juega y trabaja cada día un poco.
Las galletitas calientes y la leche fría son buenas.
Duerme la siesta todos los días.
Cuando salgas al mundo, ten cuidado con el tráfico, tómate de las manos y no te alejes. Permanece atento a lo maravilloso.
Recuerda la pequeña semilla en el vaso. Las raíces bajan, la planta sube y nadie sabe realmente cómo ni por qué, pero todos somos así.
Los peces de colores, los hámsters y los ratones blancos, e incluso la pequeña semilla del vaso, todos mueren. Y nosotros también.
Finalmente, recuerda siempre una de las primeras palabras que aprendiste, la más grande de todas: ¡mira!


Robert Fulghum, cantante folk, pintor y, a ratos, filósofo es autor de un libro famoso: Todo lo que hay que saber lo aprendí en el jardín de infantes